«Imagina un mundo mejor. ¿Qué añadirías? ¿Qué quitarías? Piénsalo bien.»
· · · 5.555 años de historia humana · · ·
«Imagina un mundo mejor. ¿Qué añadirías? ¿Qué quitarías? Piénsalo bien.»
Todo empieza con Zalt, un multimillonario que, tras perder a su mujer, se establece en una casa de campo. La pregunta se la hace Nat, un viejo amigo que aparece sin previo aviso en el entierro de su hija.
Un Zalt herido se dejará llevar por un Nat que «habla y habla sin esperar respuesta»: es tan fácil dejarse llevar por alguien que lo organiza todo y no pide nada. Cuando finalmente se instala en la finca, entiende que estaba siendo examinado.
La trilogía abarca desde el año 2222 hasta las proximidades del 7777: 5.555 años de historia humana. Androides, personas remodeladas, patines voladores… pero también superpoblación, hambrunas, epidemias y, en un lugar apartado, un grupo de personas que quieren vivir al margen de la sociedad.
Hay novelas que utilizan el futuro como simple escenario narrativo. No es el caso de 7777, obra monumental que concibe la ficción como un instrumento para pensar la historia de la humanidad desde una perspectiva amplia.
La narración adopta la forma de diarios, memorias y testimonios. Cada voz aporta una pieza de un mosaico que el lector reconstruye poco a poco. La obra se inscribe en una tradición donde la ficción funciona como laboratorio de pensamiento, junto a H. G. Wells, Stapledon, Lem o Le Guin.
Destaca la figura de Kest, en el cruce entre tecnología y humanidad: «Yo no era nada y él supo ver en mi interior. Yo era asexual y él me convirtió en mujer.» A través de este personaje, la novela aborda el lugar del sufrimiento en la experiencia humana, de donde nacen la empatía y el sentido moral.
P. L. Salvador · Pez de Plata
Más de 200 vocablos inventados que reflejan la evolución del lenguaje en el universo narrativo de 7777.
«A escribir se aprende sufriendo y leyendo a los maestros.»P. L. Salvador